CMI

En el siglo XXI no se concibe la gestión de la empresa sin la elaboración de un presupuesto anual, encuadrado en un plan estratégico que defina los objetivos que pretende alcanzar la empresa.

Estos objetivos deben ser medibles y cuantificables y para ello es necesario definir indicadores que determinen el grado de cumplimiento del presupuesto y de los objetivos estratégicos definidos por la dirección.

Esta metodología se recoge en el Cuadro de Mando Integral, en el que los profesionales de Gramaudit colaboran como asesores en la implantación del modelo en las empresas.

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